domingo, 20 de enero de 2013

ADIVINA, ADIVINANZA


ADIVINA, ADIVINANZA                                                                

Adivina, adivinanza, dicen los niños
corriendo en su calle Rota
grita a quien persigue y ríe el pillo
de entre los rescoldos las esquinas y las piedras.
De entre la humedad del edificio
alza al inmenso azul diurno y mira
allá donde la bahía cerró sus puertas
y más allá de donde Hércules habita.
Nació entre brumas y pasiones
la perfecta callada en sus arenas
donde sólo se escuchan ecos y susurros;
allí donde la noche convoca formas furtivas.
Crujen las ramas, como lo hacen sus años
se oyen sus voces roncas en el devenir, austero, de tu nombre.
Evoqué tu nombre en la distancia
y en mi mente se dibujaron líneas rectas
almenas y murallas que, gentiles
saludan a los pájaros del mar, las gaviotas.
Y dibujé rutas en sepia desde otros horizontes
idealizada en mi memoria,
rezumando melancolía como todos
dese tu balcón, azul profundo, casi negro.


Tantas infancias perdidas, rincones quietos
tardes de desazón y siesta en el astiaje.
Terminó la calor redonda, y se perfila
el afilado poniente contra el muelle.
Los recuerdos son caprichosos, como las olas
y se enredan verdes como las algas a sus barcos
las calles suben al castillo, y casa cuna, y hospital
y más allá se traza la Regla de sus arcos.
Y aquí en la azarosa noche agosteña
cuando el calor se escucha, las doce, la una
deambula la gente buscando el consuelo
mientras el Castillo juega con la Luna.
Y así mi pasión traicionera me lleva
donde empieza y termina todo, en sus orillas
origen y destino, cuentas de un collar
hecho en resina y en madera y en cal blanca.
Allí aprendimos a amar, soñar al alba
donde escribimos en sus calles con las risas,
los llantos, las carreras, las palabras.
Adivina, adivinanza, dicen los niños
y nosotros nos miramos de mayores
rincones escondidos de memoria
adivina, adivinanza, dónde estás.

domingo, 6 de enero de 2013

LLORÉ, PENSÉ...

Esto no es una elegía. Tampoco es un epitafio… no es una cosa ni la otra. Esta carta es una pérdida, pero no le cantaré a la tristeza, no. Es más bien una despedida, o un hasta luego. Podría perderme en disquisiciones sobre lo efímero de la vida, sobre cómo los mejores nos abandonan antes. Pero me niego, y por varias razones. Ella vivió sin aspavientos, de la clase de gentes que dan la calma necesaria a su alrededor. Se la veía frágil, muy frágil… y ello hacía que te moviera a protegerla. Su sonrisa escondía una tristeza tácita, que aun así era agradable. Su alegría estaba siempre teñida por una gran sombra, demasiado grande y alargada para que alguien tan frágil  la sobrellevara sola. En el sitio donde ella se sentaba hoy existe un agujero oscuro y amargo. Nada crece allí ahora.
Y es curioso… tras la frustración inicial, hoy tengo la sensación de no haberla perdido. Para mí ella simplemente se ha despedido. Fue a otro lugar sin hacer ruido, recogió todo para no dejar rastro de que alguna vez había estado aquí. Quizá algún día nos llame desde otra ciudad, y nos pregunte qué tal va todo, cómo nos va nuestro trabajo, la saludaremos y le enviaremos un abrazo, y una vez colguemos el teléfono tendremos una sensación cálida de que ella está en algún sitio, cerca de su hogar, trabajando y haciéndose una vida. Y sabes que podrás visitarla si quieres, en cualquier momento y día, a cinco horas de tu rutina. Pero que unos días te lo impedirá porque estás trabajando;  otros, por compromisos familiares; y así nunca podrás visitarla. De esta manera y con este pensamiento, día a día, poco a poco, el dolor de nuestra alma irá desapareciendo.

martes, 1 de enero de 2013

TRES MARGARITAS


Hoy estoy especialmente contento; han nacido tres margaritas en el invernadero. Sin embargo la alegría me ha durado muy poco: en un análisis superficial me doy cuenta de que proporcionan un 0,00030% adicional de calorías, frente al 0,00047% de costes en recursos para los próximos treinta días, así que decido arrancarlas, las sacudo pulcramente de arena y me las como, pausadamente, bocadito a bocadito. No debo desperdiciar nada.

Ciertamente me encanta mi trabajo, ver como las plantas crecen, observarlos diariamente, milímetro a milímetro. A falta de instrumental he conseguido varias pajitas de la cafetería huyendo de la tripulación, las hundo a la altura de los esquejes y veo día a día cómo crecen. La luz de mi flexo hace el resto.

Ha llegado la hora de dormir y no puedo hacerlo, algunos miembros de la tripulación gritan lastimeramente. Son esa clase de gritos que se introducen en tus tímpanos y te producen un escalofrío por la piel. La tripulación no está bien. Yo por si acaso he cerrado con llave la puerta del invernadero por dentro. Sin embargo no encuentro la llave para ir al baño, no aguanto más y me lo hago encima. Por la mañana aparezco aseado, pero no recuerdo haberme duchado. Voy a la puerta y ésta se abre fácilmente porque la llave ya no está echada; camino por los pasillos evitando que la tripulación repare en mí. Todos me miran con ojos desorbitados, algunos me sonríen, otros en cambio me ignoran. Uno de ellos corre tras de mí. Esta zona del espacio no me gusta, ha hecho de la tripulación una mera marioneta de algo perverso y gigante. Yo lo llamo el Ente

Y entonces la reconozco. Es mi madre… Dios mío, es mi madre. ¿Qué hace aquí?. Rompo a llorar en cuanto la veo. Ella me mira alarmado. Sus ojos con patas de gallo brillan emocionados. Sus callosas y trabajadas manos me cogen las mías
- ¿Qué te pasa, hijo mío?
- ¿Qué haces aquí, madre? ¿Cómo has llegado hasta aquí?
- Ay, hijo, que pesada carga llevas sobre tus cansados hombros. – me ayuda a levantarme, el shock me ha dejado muy debilitado. Ella me sonríe.
- No me llames madre – me reprende amigablemente.
-¿Y cómo he de llamarte entonces? No conozco ningún otro calificativo mejor que ése para ti.
- Llámame hermana. Yo tampoco merezco que me llames madre, ése es un nombre reservado para otros menesteres.
¡Deseo tanto hablar con mi madre! Contarle lo sucedido, la locura de la tripulación, que llevo mucho tiempo, no sé cuánto, recluido en el invernadero por miedo a salir. Deseo saber cómo ha llegado hasta aquí para poder huir con ella. Claro que mi madre está muerta, no creo que exista ninguna manera de que la carne pueda huir, sólo el espíritu es libre. Maldito espacio,  maldito universo. Pese a que intento hablar con ella mi madre me ignora, me sonríe varias veces, casi sin darme cuenta me ha reconducido al invernadero, donde me hace entrar y me sienta en la cama
- ahora descansa, hijo mío. Pórtate bien.
- Mamá, no me dejes así, quiero hablar contigo – mi madre me ignora, sale y cierra la puerta tras de sí.
Lloro desconsoladamente, el Ente juega conmigo, se ha aburrido de la tripulación, me hace danzar a su son, libremente, me tira de los brazos, me aprieta la vejiga hasta que vuelvo a orinarme encima. Miro al exterior, las estrellas siguen danzando, aunque no conozco ninguna.

Hoy no tengo ninguna gana de salir del invernadero. En el rectángulo de cristal de la puerta ha aparecido un hombre desconocido, con barba y aspecto serio. Me he incorporado en mi cama y he apretado la espalda contra la pared. El desconocido me ha escrutado durante un buen rato, yo le he mirado con insolencia y se ha marchado. Tengo ganas de ir al baño, qué diablos, me lo haré encima, ya estoy acostumbrado al hedor.

Hoy con horror he descubierto que tengo el cuerpo lleno de manchas, Dios mío, la enfermedad del Ente avanza. El Ente me estruja, me levanta, me lleva a la zona de las plantas para que vea que las ha arrancado todas, yo me aparto asustado, le injurio, le llamo rufián e hijo de puta. “Maldita sea tu estampa. Déjame en paz. Mátame si quieres”. Y mi madre vuelve a entrar en el invernadero, materializándose junto a mí
- ¿qué te sucede hijo mío?
- Madre, quiero morirme, no estoy bien. Nadie aquí lo está. Quiero salir de este sitio, quiero irme al pueblo, donde todos son conocidos, donde todos están sanos. ¿Por qué estoy aquí?
- Hijo, no desesperes, la fuerza de Dios está contigo, él te consolará.
Mi madre siempre fue muy católica y practicante, siempre tan comprensiva. Hubiera querido tener más tiempo para vivir con ella y hacer mi propia vida.
Haberme casado, haber tenido hijos, la parejita: Laura y Francisco; que hubieran crecido y madurado y me hubieran dado nietos. Mi sueño se frustra, El Ente me distorsiona sus caras y no les reconozco. El Ente se filtra en mis espacios celulares, entre cada sinapsis neuronal. Como en una maldita noche de fiebre en la que nada tiene sentido.
Por fin veo al Ente cara a cara, o su representación. Es un hombre alto, moreno, con barba. Es el desconocido. Presiento que será la batalla final, y que la tengo perdida.
- Quisiera hablar un momento con usted – su habla es correcta, formal.
- No tengo nada que hablar con usted. Sé que usted aquí hace y deshace, ha hecho enfermar a mis amigos y a mí mismo, estamos llenos de pústulas y muy débiles. Si no estuviera tan cansado le partiría la cara en dos.
- Debe descansar más. No está bien que grite tanto por las noches.
- No me da miedo. Usted me ha quitado mis plantas.
- Eso puede arreglarse. Si te portas bien haremos que vuelvan las plantas. Quiero que haga algo por mí. De lo contrario…
- No me amenaces…Si morimos de hambre por tu culpa es lo menos que puede pasarnos. Pero no me doblegarás. Llegaremos a nuestro destino, aunque yo sea el único hijo de puta cuerdo en esta nave. Adelante, déjanos sin plantas, pero eso sólo acelerará el proceso que ya ha comenzado con nosotros. Yo… estoy muy cansado. Muy cansado, muy… can… sa…

Pabellón geriátrico Nuestra Señora de Regla. C/ Soledad 28020 Madrid
Hoja Clínica a fecha 2 de noviembre de 2.050
Paciente: José Luis Martínez
Fecha de ingreso: 1 de octubre de 2.049

Cuadro: Alzheimer en etapa avanzada con trastorno obsesivo por el arriate de su ventana. En varias ocasiones se ha comido las plantas del mismo. Hemos procedido a retirarlas.
Hechos: Confunde a la hermana Sor Andrea con su madre. No conoce a sus hijos Andrea y Francisco, ni a sus nietos Joaquín y Helena. Se muestra esquivo con los otros pacientes, y a veces violento.
Observaciones: aficionado a las novelas de ciencia ficción, dada su enfermedad se ha creado un mundo cuyas características que por carecer de interés no abordaremos. Cree ser más joven.
Hoy, día de su cumpleaños, ha fallecido a la edad de 76 años, mientras mantenía su charla semanal con Don Alfredo Cobos, médico residente.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

BUSCANDO LA SALIDA



No sé qué hago corriendo por estas callejuelas; voy ahogado, y mis suelas hacen ruido en el empedrado irregular. ¿he dicho que es de noche?. La niebla me agobia, y no me deja respirar, así que jadeo por la boca. Las farolas de la calle apenas iluminan el suelo, esa luz de gas mortecina. Me paro en una casapuerta a recobrar el resuello y es entonces cuando realmente me alarmo. Pienso en las últimas horas de mi vida, y sólo recuerdo el haber estado corriendo. Mi reloj marca las ocho y cuarto de la noche; en el suelo varias hojas de periódico vuelan en círculos, así que me acerco y cojo una de ellas. La fecha impresa es la del ocho de enero de 1.876. Y por lo que leo a la escasa luz de las farolas, me encuentro en Madrid. Así que para centrarme un poco decido ir buscando las calles principales hasta que logro salir a una que parece ser importante, con iglesias de porte plateresco y vetustos edificios que una vez fueron importantes. Sólo hay unos pocos transeúntes por ella, y una calesa con un caballero bien portado pasa junto a mí, con monóculo y todo, chaqué y sombrero de copa. Miro al cielo extrañado: otros coches de caballos vuelan por los aires, con caballos y todo. A ambos lados de la cabina aparecen unas alas metálicas, que a la tenue luz las creo de bronce, labrada al estilo de los querubines barrocos.
Creo que tengo una casa por esta calle. Mientras ando de nuevo cada vez más rápido me rebusco en el traje de chaqueta; tengo unas llaves y unas monedas. Sigo buscando algún edificio que me parezca familiar, y por fin lo encuentro, ese edificio desvencijado me produce una sensación de dejá vú.  Saco el manojo de llaves y pruebo hasta que una de ellas abre el oxidado portón con un golpe seco. El segundo piso, estoy casi seguro. Subo por las escaleras y escojo una puerta al azar. La cuarta llave abre por fin la puerta. Entonces encuentro para mi sorpresa a alguien sentado en una silla de madera - ¿es éste mi apartamento? – esperándome. No llevo armas y no sé dónde estoy, así que decido escuchar lo que tiene que decirme
- D, Bienvenido de nuevo… realmente tienes agallas para volver – me dice
Me fijo en el hombre, regordete aunque más alto que yo, con una calva de monje y vestido con andrajos.
- ¿Quién eres? – le pregunto
- Soy tu amigo F, no me digas que no me recuerdas ¿o es que has abusado del opio hoy?
- Debe ser eso – miento – siquiera recuerdo quién soy.
Pero F no pierde el tiempo, se abalanza sobre mí con un cuchillo en la mano y me hiere en la mejilla. Noto la sangre por mi rostro, mientras F mueve el cuchillo en grandes curvas, intentando cortarme el vientre. Es entonces cuando veo el hacha en la mesa; la recojo y grito al dirigirme hacia él. F retrocede con ojos paranoicos, tropieza con una silla tumbada que le salva de mi golpe. Inmediatamente se incorpora y huye hacia la puerta. Cierro tras él y me voy al baño. En el retrete juguetean las cucarachas. El lavabo aparece pardo. No hay ducha y supongo que en este año no existen. Mis ojos se van cerrando, mientras me mareo por el dolor de la mejilla…

Abro los ojos y parpadeo asombrado. Me incorporo en una cama amplia y limpia, que huele a perfume. Junto a mí hay una figura femenina desnuda y boca abajo. La luz penetra por las rendijas de una gran ventana con persianas bajadas. Me incorporo y la abro. Estoy en un rascacielos, quizá el piso diez o doce. El cielo está encapotado y una densa lluvia cae frente a mis ojos.
La chica se vuelve. Es realmente bonita: un rostro redondo y perfecto con ojos negros como el alabastro y labios carnosos. El pelo color pajizo le cae sobre los hombros. Me mira y sonríe
- Venga, D… no me digas que hasta los domingos echas de menos el trabajo
- No es eso – pienso una respuesta neutra – quería ver la lluvia.
Ella suspira hondamente
- D, D, D. Eres un tipo raro ¿Dónde están tus cigarrillos?
- No lo sé, búscalos.
- Voy al baño, me doy una ducha y nos vamos a comer al San Pietro.
La chica se levanta de la cama y se va al baño, tal y como su madre la trajo al mundo. Tiene un pequeño rectángulo metálico entre sus preciosos omóplatos. Mientras escucho cómo abre el grifo de la ducha, me dirijo a su bolso, buscando retazos de una realidad que se me escapa. En su monedero encuentro su carné. Se llama F, no aparecen apellidos ni nombres. No consta su fecha de nacimiento ni su nacionalidad. Sólo F. Parece el documento falso que incluyen en las carteras para venderlas. Me toco la mejilla derecha y un dolor agudo me recorre el rostro, me mareo de nuevo y minúsculas arañas negras bailan ante mis ojos, mientras F canta una canción triste y antigua en la ducha.

Hace frío y está oscuro. Por mucho que intento abrir los ojos no consigo ver nada. ¿Dónde está F? ¿Quién es F? tampoco consigo sentir mi cuerpo. Retrotraigo mi consciencia a verdades más simples – eso suena bien – recuerdo, y es aún más doloroso. Me duele la mejilla izquierda y estoy sangrando pero no tengo mejillas. Corro por las calles, pero no tengo piernas. Vuelvo a apretar mis recuerdos como un limón exprimido y recuerdo algo escondido, primigenio. Un chico jugando con su realidad virtual es más familiar que cualquier otra imagen, delante de su consola holográfica. Se coloca las gafas mientras una imagen frente a sus narices le pide que presione F para continuar.
“Quiero salir de aquí, busco mi salida”
Mientras, frente al Chico aparece un bloque que le solicita el nombre
“Creo que esto es la muerte, la muerte real, pero una eternidad así es inadmisible”
El chico introduce un nombre al azar: D.

lunes, 9 de mayo de 2011

Antonio Gala

Hoy he visto a Antonio Gala en la tele. Él probablemente no lo sabe, pero hace ya muchísimo tiempo que ingresó en un club exclusivo; ese club exclusivo en los que sólo acceden determinados seleccionados, sí, el club de los inmortales
Porque aunque él no lo sepa - y aún no le ha llegado la invitación para poder acceder, tener derecho al caldarium y al tepidarium, o a divagar a lo largo de la palestra como Charles Laughton en Espartaco - Antonio Gala es inmortal. Y ese punto él tampoco lo sabe. Su nombre nunca faltará en las bibliotecas. Su hablar pausado ya ha quedado registrado, sus palabras quedaron grabadas, sus frases han despertado la curiosidad literaria de miles de personas. Sí, cuando el falte, pero no habrá muerto, habrá ascendido a través del espacio y el tiempo, habrá tenido nacimiento, pero no tendrá jamás fin. Esa es la grandeza de la buena literatura y, cómo no, del buen autor.

domingo, 27 de febrero de 2011

Prejuicio y empatía

Nos encanta etiquetar, y a veces parecemos llevar un libro de pegatinas como los de parbulario, para conseguir etiquetar a todo el mundo. Con ello nos consideramos felices de poder definir a todo el mundo, aun sin conocer a nadie. Conseguimos que en cada grupo haya, por ejemplo "un gracioso" y haya "el empollón" y alguien "callado"... En fin, que conseguimos uniformar a la gente. Porque creemos conocer a la gente, y no nos damos cuenta que lo más complicado de este mundo es conocerse a uno mismo, como rezaba la frase del Oráculo de Delos en la antigua Grecia "Conócete a ti mismo". ¿has logrado andar una legua con los mocasines del otro?, como comentaban los indios americanos.

Así que la próxima vez intenta ser menos prejuicioso y ser mejor persona, activa tu empatía para tratar con los demás. Sólo inténtalo. Nadie te lo agradecerá, pero dormirás mejor.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Gladius - Scutum

Que dentro del pertrecho de cada soldado romano existía una gladius y un scutum no es nada nuevo ni inventado. El soldado romano, aparte de ser una perfecta máquina engrasada de la época antigua, utilizaba la gladius para auchillar, mientras que el scutum servía para defenderse. Sin embargo, el escudo, cuya idea subjetiva es meramente defensiva, también se utilizaba para golpear al enemigo, a través del umbo, una semiesfera situada en la mitad del mismo; así, el ejército romano conseguía defenderse y atacar al mismo tiempo con el escudo. Aparentemente los rebordes del mismo eran redondeados para evitar golpear al compañero con bordes afilados. He ahí un instrumento evolucionado en la industria bélica romana: un elemento defensivo utilizado como elemento ofensivo, preparado para evitar herir a los tuyos.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Jarandilla y Yuste





Fue en Yuste donde Carlos V se retiró de su imperio, enfermo y cansado, hizo un gran viaje por toda Europa hasta Cuacos de Yuste para dedicarse a la oración y la vida contemplativa, a la lectura. Enfermo de gota, viajando en ciertos momentos a horcajadas sobre campesinos, llegó al retiro espiritual que tanto ansiaba, allí en cinco habitaciones que se añadieron al convento. Corría el año 1556. Mientras terminaban las obras de su añadido, el emperador descansó durante varios meses en el castillo que los condes de Oropesa tenían en Jarandilla de la Vera, construido en el siglo XV y hoy parador de turismo. Desde su habitación podía oír y ver la misa, pues tenía apertura directa a la capilla. Aún lucía luto en sus paredes, por la muerte de su mujer, y conservaba el cuadro de ella con unas cortinas para descorrer cuando estaba a solas.
Y es que la comarca de la Vera, al norte de Cáceres, funciona a otro ritmo, son pueblos inmersos en la naturaleza, sin ir más lejos en Jarandilla el viajante se encuentra con otra sorpresa: una iglesia fortificada, hablan del siglo XIII, construido sobre las ruinas de un antiguo castro. Había escuchado sobre las iglesias fortificadas, esas que servían para la oración y - en caso de ataque - para la defensa de la plaza. Obviamente ésta es anterior al castillo.
En Cuacos de Yuste no se escucha absolutamente nada, en las plazas se intuye la gente y a veces hasta se ve.
El emperador murió en 1558, durante dos años de vida monástica, quizá acosado por los fantasmas de sus acciones poco piadosas. Allá vivió su hijo ilegítimo, en Cuacos, futuro Juan de Austria, futuro grande de España, para recordárselo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

¿EXISTE GUERRA EN AFGANISTAN?

Según los poderes fácticos lo de Afganistán se trata de una misión de paz. En plena era de la información no debería de haber problemas en saber la verdad. En época romana, por ejemplo, cuando el imperio se encontraba en guerra, se abrían las puertas del templo de Jano, y una vez que ésta terminaba volvían a cerrarse. Sin ir más lejos en las guerras cántabras, del 29 al 19 a.C., que se trataba de una sublevación en una esquina recóndita del imperio en tiempos de Augusto, provocaron que las puertas del templo de Jano se abrieran de nuevo. Teniendo en cuenta que en aquella época los sistemas de comunicación no eran los mismos, que la información trataba muchísimo tiempo en difundirse, sin embargo el control hizo que la sublevación cántabra fuera conocida en la capital del imperio. Entones ¿hoy día, que existen medios prácticamente inmediatos de información, cómo es posible que desconozcamos que tenemos que abrir las puertas de nuestro particular templo de Jano, y admitir de una vez por todas que estamos en guerra?. Si enviamos soldados al confín del mundo donde existen dos facciones en guerra, y tomamos partido por una de ellas, renonozcamos que muere gente.

martes, 8 de septiembre de 2009

BOLSA CACA

Seguro que casi todos hemos visto la campaña publicitaria de Carrefour, exponiendo sus motivos para retirar las bolsas de plástico. Y desde el punto de vista medioambiental no puede ponérsele reparos. Sin embargo como sucede con las decisiones corporativas, una cosa es el motivo real por el que se toma una decisión, y otro el discurso ideológico que se lanza a los medios.
Y es que a nadie se le escapa el ahorro para los grandes almacenes que supone esta eliminación de bolsas. Pero vayamos más lejos: Cuando estas bolsas desaparezcan, no van a ser sustituidas por otro tipo, por lo que tendremos que llevar recipientes para las compras. Quiere decir que tendremos que comprar las bolsas que necesitemos para el día a día - y hagámonos una idea de la cantidad de bolsas que utilizamos -. Muchas de estas bolsas terminaban acarreando la basura, por lo que también tendremos que comprar bolsas de basura si éstas terminan.
En definitiva, no se eliminarán las bolsas de plástico, lo que se está haciendo es trasladar su coste - como siempre - al consumidor. Vaya también por delante que al fabricarse éstas con derivados del petróleo suponen un gasto adicional para estas superficies sobre todo en los últimos meses con la subida del crudo.
Esta solución de unos céntimos no sería tan grave si no fuera porque la clase media ya tiene repercutidas la mayoría de los costes de otros sectores - energético, bancario, etc. -
Sin olvidar además que en el Pacífico existe un gran mar de plástico arrastrado por las corrientes de cientos de kilómetros, creado por Japón y Estados Unidos que no reciclan su basura y la tiran al mar. Entonces ¿De qué sirver retirar las bolsas de plástico si todas terminan en el vertedero y los países que no reciclan siguen tirando su basura al mar?

domingo, 2 de agosto de 2009

LOS DATOS SON OBJETIVOS ¿O NO?

El otro día apareció en la prensa que la comunidad autónoma donde más agua se gasta por habitante es Andalucía. Se trata de un hecho objetivo ¿no?. Pues debería ser así, si por ejemplo se tuvieran en cuenta otras variables ¿o es que a alguien se le escapa la población flotante que recibe Andalucía durante un año, que preferiblemente viene en verano, y que no se encuentra empadronada en Andalucía?. Pues sí, esta población consume agua que luego se reparte en este estudio.
Seguramente al becario de turno le dio por sumar el agua consumida en Andalucía, y lo dividió por el número de habitantes y "voilá". Sinceramente, a veces dudo de la información que nos suministran, pongamos la información en valor, por favor.
El otro día también, a cuenta de las fusiones de las cajas catalanas, les dio por sacar ¡en el telediario de la primera! imágenes del Banco Sabadell en vez de Caja Sabadell.
Considero que a esos niveles no se pueden cometer esos errores.
Por último, resulta que los medios han indicado que el turismo exterior se va a resentir un 10%, pero tampoco se ha tenido en cuenta, y a decir verdad yo estaba ansioso por conocer los datos, del turismo español que renuncia al extranjero y viaja por el país. Pues bien, por fin me he enterado que puede estar en torno al 4%. Ahora bien, tengamos en cuenta también que un 4% de mucha más gente - o sea, españoles que veranean - puede absorber al 10% de los extranjeros que este año no vienen. Y otra cosa añadida: carece de sentido hablar de población que vienen o no, solo como dato interesante, si los que vienen se gastan menos dinero o su estancia media en hoteles es menor.
Sólo se pide un poco de seriedad. Las estadísticas pueden servirnos tanto para defender una hipótesis como la contraria.

sábado, 27 de junio de 2009

el 2 de mayo

He estado leyendo el libro de Pérez Reverte a propósito del levantamiento del 2 de mayo. Pues la verdad es que es un libro esclarecedor, aporta frescura a los fríos datos históricos, una intensa labor de documentación sobre esos rostros anónimos que participaron en aquella locura. Fue un levantamiento popular, que se extendió entre las clases bajas de la ciudad. Según atestiguan los datos, participaron unos 5 .000 madrileños, de entre los 160.000 habitantes de la villa. Se luchó con navajas, piedras, tijeras, macetas, trabucos y escopetas de caza. Tan solo un par de oficiales militares, Velarde y Daoiz, en el parque de Monteleón. hubo unas 15 partidas formadas por gente espontánea, y un terrible día 3 de mayo donde la represalia del ejército francés fue temible, con fusilamientos indiscriminados, prohibición de portar cualquier elemento cortante - hubo costureras y aún cirujanos que fueron asesinados de inmediato por llevar tijeras o bisturí - y sin distinción de haber participado o no en la sublevación, sin ni siquiera juicios, y donde el gobierno se inhibió en la lucha. Además de eso, las clases acomodadas se habían afrancesado y no se identificaban con el motín, aunque poco a poco se iban dando cuenta que en el imperio napoleónico y en aquellos bárbaros que quemaban iglesias, destruían obras de arte y expoliaban pocos ideales revolucionarios iban quedando.
Y todo sucedió creyendo que los franceses se llevaban al infante a Francia. Existen además datos sobre los fallecidos, Pérez Reverte traza una historia de los olvidados, la gente de a pie que fue quien comenzó la resistencia que más adelante continuaría por toda la nación. Personalmente no conocía, aparte de detalles generales, todo lo que había sucedido. Seguiré profundizando en la Guerra de Independencia.
este tipo de sucesos nos da siempre una idea de que los acontecimientos que tendemos a generalizar, no son sino aplicables a sólo un sector. La condición humana es demasiado compleja como para poder meter a todos en el mismo saco.

sábado, 13 de junio de 2009

De economistas y sabios...

Pues resulta que el economista es ese señor que sabe decirte una vez que sucede por qué ha sucedido. Ahora bien, de factor predictivo nada. Llevo intentando seguir un hilo coherente de cuándo terminará la dichosa crisis. Pues bien, ya he escuchado opiniones para todos los gustos: segundo trimestre del 2010, finales de 2010, para 2011 (sin especificar mes). El otro día escuché al Director de ICO (Instituto de Crédito Oficial), el señor Aurelio Martínez, en una conferencia televisada, afirmaba que aunque ya existían los traídos y llevados "brotes verdes" de la economía, en los índices adelantados de la economía parece ser que existen síntomas de mejora, sin embargo aún los datos reales tenderán a empeorar en los próximos meses - paro, PIB -. Es verdad que cualquier otro factor que se modifique - y es que en economía no pueden hacerse experimentos como en otras ciencias - puede influir en la marcha de los indicadores.
También he escuchado que la crisis durará tres años más, y también que nos faltarán 10 años hasta que lleguemos al mismo nivel de antes de la crisis. El paro continuará subiendo hasta el 18% hasta el año que viene, mucho más que nuestros socios europeos, la inflación bajando, lo cual tampoco es muy bueno, y recordemos que en las políticas monetarias se nos están acabando las opciones: los tipos se han bajado bastante, y se va acabando el margen, restaría la deuda y el coeficiente de caja bancario. Ojalá se equivoquen los datos.

sábado, 2 de mayo de 2009

CUENTOS SOBRE REYES

Cuentan que existió una vez un rey - lástima de haber olvidado de quién se trataba - que siempre llevaba un consejero tras él, que de vez en cuando le susurraba al oído "recuerda quién eres", para evitar que éste se viera seducido por sus sueños de grandeza.
Cuentan también que otro rey, justo antes de ascender al trono, dejó mandado bajo pena de muerte que sus súbditos le recordaran siempre sus errores, a fin de evitar volver a cometerlos, de modo que su camino a la perfección como rey fuera absoluta. Lástima que este rey muriera en poco tiempo.
Pero también cuentan que la mayoría de reyes y emperadores flaquean ante el poder, el dominio sobre los hombres y la naturaleza, dan rienda suelta a sus pasiones... Hasta que son muertos o derrocados.
- Nerón, Calígula, Julio César, Luis XVI de Francia, Nicolás II de Rusia ...

miércoles, 25 de marzo de 2009

La batalla de Cannas


realmente fue una buena contienda, cómo un enemigo a ultranza del imperio romano enseñó más que cualquier senador de su época. Los buenos enemigos generan muchos conocimientos.

Fue la batalla de Cannas de las que se estudian en los libros, cómo consiguió inutilizar a los soldados romanos al replegar el centro mientras con los flancos se realizaba una maniobra envolvente, y la caballería corría hacia la retaguardia enemiga, de forma que los enemigos se estorbaran unos a otros a la hora de luchar, y que sólo hubiera una línea de combatientes que pudiera hacerlo.

Ya demostró Hannibal su maestría en un viaje hacia la península itálica lleno de vicisitudes, y de lo que hablan que rompieron las piedras en el paso de los Alpes con vino caliente, hizo alianzas con las tribus allí asentadas y sin embargo no tomó Roma.

La única lectura que puede extraerse es que, pese a que su padre le hizo jurar odio eterno a aquella ciudad, aquel odio se transformó en respeto. Hannibal supondría que era del todo punto imposible tomar la ciudad eterna, lo cual consiguió el punto del subconsciente necesario para que Roma se rearmara y enviara un ejército a las mismas puertas de Cartago. No considerara conveniente o suficientemente pertrechado su ejército para enfrentarse al enemigo. Y fue Hannibal quien acabó sus días escondido y finalmente se suicidara para evitar caer en manos enemigas. En un alarde de ucronía sería curioso observar qué hubiera sucedido si realmente Hannibal hubiera tomado Roma, si sólo se hubiera tratado de un saqueo más al igual que el de los bárbaros, o si por el contrario hubiera cambiado la faz del imperio que dominó la tierra durante varios siglos.

sábado, 14 de febrero de 2009

REALIDAD Y FICCIÓN

¿Qué es la realidad?, mi realidad o la tuya, no existe “nuestra realidad”. Subjetividades individuales que nosotros sumamos, que ponemos en común a fuerza de pequeñas concesiones, como por ejemplo ¿qué color es ese? existen millones de tonalidades, pero realmente es un “azul” o un “rojo” y según con quien hablemos.
Para todas estas cosas el lenguaje se nos queda pequeño, obsoleto. Aunque es un edificio mutuo entre lenguaje y pensamiento, pensamiento y lenguaje, donde los pensamientos se van modelando a fuerza de palabras. Nuestros pensamientos se encuentran constreñidos en palabras, que debemos acompañar de contextos, de gestos, de caras…
La aparente sencillez del lenguaje es precio que corremos por la comunicación con el prójimo.

jueves, 22 de enero de 2009

LA CONFIANZA


Se fue enero, o casi. El euríbor está bajando a marchas forzadas, afortunadamente. El paro en Andalucía según los analistas de Unicaja puede llegar al 23% de la población activa a finales de año – un millón de parados -, o sea, uno de cada cinco andaluces en edad de trabajar no encontrará trabajo. ¡Virgencita, que me quede como estoy!.
Pues resulta que la Unión Europea ha desautorizado las palabras de Solbes, y la recuperación económica puede que comience a principios de 2010 y no a mediados de 2009. Según la UE, seremos los últimos en comenzar la recuperación económica. Con estos pronósticos se le quita a uno las ganas de todo. No es extraño que escuchando estas cosas la gente no consuma, por tanto no se dinamice el mercado pese a que Sebastián nos diga que consumamos productos españoles.
Por cierto ¿se han parado a pensar en qué se basa la economía?, no se basa en complicados mecanismos, siquiera en tecnología punta. Es sólo la CONFIANZA. Usted y yo solemos primero confiar en que nuestra moneda vale algo. Y desde los años 20 se abandonó el patrón de cambios oro – es decir, que la moneda se respaldaba desde los bancos centrales con una cantidad en oro, y era convertible. Pero debido a la gran cantidad de moneda que se puso en circulación tras la I Guerra Mundial se abandonó ese patrón. Entonces nuestra moneda ¿qué vale? Pues básicamente el valor lo determinamos en las relaciones diarias.
Las relaciones comerciales se basan en la confianza. Cuando esta confianza flaquea la gente se asusta y deja de mover su dinero. Y cierto es que vivimos tiempo difíciles, pero tampoco ayuda que la televisión machaque hasta la extenuación con la crisis económica. La crisis económica es una crisis de confianza.Si la elección de Obama sirve para devolver la ilusión y esa confianza perdida al mundo, bienvenido sea.

sábado, 10 de enero de 2009

LA GENERACIÓN DE LA CRISIS. LA CRISIS DE UNA GENERACIÓN


Es curioso lo que sucede con nuestra generación. Somos aparentemente hijos de un “baby boom”, por lo tanto somos muchos. La publicidad nos ha descubierto hace relativamente poco tiempo. Saben que somos una generación imbuida de la televisión. Así que la publicidad que nos dirigen están llenas de guiños a nuestra infancia: Chanquete y la Abeja Maya, por citar algunos. Quizá porque saben que los sueños de la infancia rara vez se cumplen, para que nos sintamos felices recordando, sin plantearnos el mundo en el que vivimos.
Los contratos actuales también son una maravilla: tenemos por ejemplo la obra o servicio, que posibilita al empleador a despedir en cualquier momento. O trabajar sin contrato, o dejar parado el tiempo justo para no hacer fijo. Al incrementar la masa laboral se ha conseguido que se incremente la demanda de trabajo, y con ello se rebajen los salarios medios, ya que por la escasez de mano de obra se hubiera conseguido incrementar estos salarios.
Por otra parte, si bien es cierto que hoy día es más barato comprar cualquier bien de consumo – ropa, electrodomésticos – tenemos la “gran suerte” de que las viviendas se han disparado. Sólo tenemos que ver qué ha sucedido con los plazos de las hipotecas en los últimos años, o a alguien se le escapa que el mercado hipotecario antiguo se movía en torno a los 10-15 años – nuestro padres – para terminar en los 35 ó 40 años en los últimos tiempos, incluso alguna entidad ofrecía 50 años. siguiente con la guasa ¿para cuándo una hipoteca hereditaria?. El plazo para la compra de los coches también se ha incrementado hasta los 7 u 8 años. Claro exponente de la falta de medios de las economías para atender estos pagos, que por otra parte son los pagos más importantes en una economía doméstica.
Cuando se nos ocurrió comprar una vivienda, resulta que los precios de éstas se habían incrementado durante más de una década, por lo tanto los precios estaban completamente hinchados, pero ¡qué diablos! estamos hablando de tu vivienda habitual y había que comprarla, y no de esos especuladores que de manera artificial han conseguido que tener una vivienda sea algo de lujo. Pero resulta que con esos tipos tan bajos y la bonanza económica, a todo el mundo le dio por invertir en ladrillos.
Pero no contenta la economía con eso, resulta que llevamos cuatro años de subidas del euríbor – del 2,20 a finales de 2004 al 5,38 en noviembre de 2008 -, y por ende del IRPH y del BPT y de cualquier índice que se utilice para el cálculo de hipotecas o préstamos. Esas subidas, que eran totalmente inesperadas, han conseguido que las economías domésticas que ya de por sí se hallaban completamente endeudadas, por esos famosos coches y viviendas que comentamos arriba, y que suponen un porcentaje obscenamente importante de la nómina mensual, han desestabilizado nuestros cálculos. Súmenle la precariedad laboral actual, el que los cálculos cuando compras una vivienda se hacen “al límite”, que en aquel momento las economías domésticas no tenían dinero ahorrado pero igualmente compraron su vivienda… Una estimación de volver a la situación de antes de la crisis, mínimo de diez años.
Comparemos que por fin se ha “conseguido” que una generación empeore su estatus económico respecto de sus padres. Intentemos aguantar este año sin hacer grandes cosas.
Aunque en unos años todo esto se habrá olvidado y volveremos a lo mismo.

viernes, 26 de diciembre de 2008

CASAS A LA MALICIA

Por cierto, lo de las casas a la malicia es algo curioso en Madrid. Resulta que los habitantes de Madrid tenían obligación de acoger a los funcionarios reales de la Corte española en sus viviendas siempre que éstas tuvieran dos plantas – siglos XVI a XVIII, iniciándose con Felipe II – cediendo la mitad de la superficie de la misma y siempre que las características de ésta lo permitieran. Pues resulta que a los habitantes de la capital esto no les hacía mucha gracia, así que se las ingeniaban para que o bien la segunda planta se disimulara de cara al exterior, y sólo tuviera unos pequeños ventanucos, o bien escondiendo ciertas habitaciones, construyendo entreplantas o con ventanas a distintas alturas. Puesto que al establecerse la Corte de manera permanente en Madrid, debía de ser algo normal en la capital.

LOS RECUERDOS DE MADRID


Sé que Madrid es como cualquier otra ciudad, pero los recuerdos de la gran ciudad tienen carácter agridulce para mí:

- Un padre y un hijo esperando con el carro de la compra junto al Supermercado del piso donde vivía. Eran pasadas las 10 de la noche, así que el supermercado estaba cerrado, ambos se encontraban sentados en el escalón del edificio, y yo me preguntaba el por qué de aquella espera – mi calle no era céntrica, y en la gran ciudad aprendes a desconfiar de todo -. Hasta que por fin salió uno de los empleados con el contenedor de basura. Sin prisa, se levantaron y comenzaron a buscar en su particular “compra” en el contenedor del supermercado, y a guardarlo en su carrito. Son “las tres velocidades” de la gran ciudad
- Considero que la calidad de vida de una ciudad se mide por la cantidad de ancianos y jubilados que se ven por las calles. Si hay muchos ancianos por la calle es una ciudad “amigable”, puesto que cuando nos hacemos mayores cada vez nos es más difícil la gran ciudad. En Madrid veía a los ancianos en batín, asomados a las ventanas, día tras día, hasta que me dí cuenta que quien los miraba era yo, en batín, tras otra ventana idéntica.
- en Madrid raramente nieva. Recién llegado y buscando el alquiler me nevó encima. Es algo curioso ver todo blanco, para alguien que es de secano, al estilo de un Paco Martínez Soria que se suelta en pleno centro de negocios madrileño. Confiere a la ciudad un tono agrisado uniforme. El frío era muy intenso.
- En broma siempre comentaba que Madrid estaba “hueco”. Me llamó la atención la cantidad de túneles para el tráfico en la misma ciudad, para los trenes y para el metro. Incluso yendo por los túneles y desviarte en un garaje subterráneo, o deambular por las calles subterráneas a imagen y semejanza de las exteriores.
- Me encantó los paseos por el centro. Siempre abarrotado de gente, de músicos, publicidad, espectáculos. Allí fui a mi primer musical, a mis años. Es algo que normalmente no habría hecho nunca, pero francamente me encantó. Fueron cuatro horas que se me hicieron cortas, y curiosamente fui en Navidad. Y los museos de Madrid me encantaron, sobre todo el arqueológico, el Prado y el Thyssen. Pasear por las calles más “in” como Fuencarral con su mercado herido de muerte y Hortaleza, o Malasaña y sus restaurantes Fashion. O por la avenida en plena feria del libro antiguo, o Reyes en la plaza de Cibeles. Y los fines de semana pasear al tímido sol de la tarde.