No será la primera vez que escuchamos a alguna persona decir aquello de … “pues que me dejen a mí la economía del país… esto es como llevar una casa …”
Pero la economía doméstica no es como la economía estatal. Existen diferencias irreconciliables. La principal es que en épocas de crisis el gobierno debe gastar más – subsidios de desempleo y ayudas, subvenciones a empresas, medidas fiscales, …-
Actualmente todos intentamos conseguir maneras de ahorro.
- Gasolina: existen tarjetas de descuento de carburante, ahora no tanto las que conceden puntos, como las que realizan hasta un 2% de bonificación del carburante mensual consumido. Además existen hipermercados donde la rebaja puede llegar de un 6% a un 10%. Al consejo habitual de utilizar marchas largas, de no acelerar más de lo preciso y no exceder de 100 kms por hora, he oído que es preferible no llenar el tanque completo para evitar la evaporación, el freno utilizarlo lo necesario – mejor dejar que el vehículo vaya reduciendo paulatinamente, no frenar en el último momento. Aún así y debido a la rebaja de precio del barril de petróleo hasta menos de 50 dólares, la gasolina no ha respondido a la misma velocidad, aunque respiramos a menos de 0,90 euros el litro.
- Tipos de interés: afortunadamente el Banco Central Europeo ha rebajado el precio del dinero hasta el 2,5%. El euríbor guarda una correlación directa con este porcentaje: a él se referencian la mayoría de las hipotecas actuales, por lo que es de prever que éste último vaya descendiendo en los próximos meses; hay que tener en cuenta que el euríbor que utilizamos es la media a un año, por lo que sus subidas y bajadas son menos bruscas.
- Consumo: la inflación desciende, era de esperar puesto que las economías domésticas gastan menos; la venta de vehículos en noviembre ha descendido un 49%. Los precios se irán moderando. Ojo de todos modos con la relación calidad-precio, no vaya a ser que nos vendan algo muy rebajado y nos lo escatimen en la calidad.
- Precios: en mi particular cruzada por la búsqueda de precios más bajos llego a comprar hasta en tres establecimientos diferentes. Aunque ello no supone problema alguno porque tengo listas diferenciadas. Y no existe un establecimiento donde TODO sea más barato, normalmente existen precios de reclamo, que son los más baratos – sólo unos cuantos -, y luego hay que comparar el resto de artículos. Actualmente puede salir más barato las verduras directamente en las verdulerías y fruterías. Todo es cuestión de comparar. Además es difícil rechazar las compras compulsivas, esas que se hacen por capricho y que no son necesarias. En ellas caemos todos, hombres y mujeres y suelen ser un porcentaje elevado del presupuesto mensual.
- Tarjetas: las tarjetas de crédito pueden servirnos para posponer pagos no programados, pero debemos ser muy cautos con los mismos, o nos podemos encontrar con otro dinero más “apalancado” si disponemos de la tarjeta en su totalidad. Con estas tarjetas hay que tener disciplina.
- Estado: es hora de que el Estado tome cartas en el asunto y se endeude, porque para eso está, para promover el empleo. Durante la depresión americana tras el crack del 29, en lo que se dio en llamar el New Deal americano, una de las medidas que se instauraron fue realizar grandes repoblaciones forestales empleando a gran número de personas para ello. Algo parecido parece que revolotea por las mentes de nuestros gobernantes.
En resumen, planificar muy bien los gastos fijos. Esta es parte del problema actual: bien por la facilidad de crédito hasta la fecha por la bonanza económica, sumado a que los cálculos se hicieron sobre tipos inferiores, y que nadie se esperaba esas subidas de tipos tan bestiales – en 2004 rondaban el 2,20%, a finales de 2008 el 5,38% - el endeudamiento familiar llegó a cotas nunca vistas. A la espera de que el gobierno proponga un paquete de medidas efectiva que realmente ayude a las familias a sobrellevar los riesgos contraídos.
jueves, 4 de diciembre de 2008
martes, 2 de diciembre de 2008
CALENTAMIENTO GLOBAL, PETRÓLEO, MENTIRAS Y CINTAS DE VÍDEO.
El calentamiento global es un hecho, y en eso creo que todos estamos de acuerdo. Sin embargo muchas veces debemos preguntarnos el por qué los gobiernos no hicieron nada al respecto, mientras que ahora lo tenemos hasta en la sopa.
El petróleo actualmente es un oligopolio. El omnipresente petróleo dominado por unas pocas manos, con ramificaciones en el poder – sin ir más lejos en la familia de Bush -. Y hasta hace poco el calentamiento global no existía. Los gobiernos hacían oídos sordos a este problema. La opinión pública siempre está mediatizada por las noticias que conseguimos, y estamos acostumbrados a la autonomía de los motores de gasolina, a su potencia y velocidad. Adoptar otra tecnología alternativa implicaría tener que volver “atrás” en el tiempo, menos tiempo de autonomía, menos potencia, menos velocidad. Y hay que tener en cuenta que aunque yo quiera una nueva tecnología limpia, si los gobiernos no ponen cartas en el asunto, no hay nada que hacer.
Pues bien, la guerra en Iraq y su pacificación ha sido un fracaso, pese a las dos intervenciones de padre e hijo. Por otro lado ya se han agotado el 50% de los recursos petrolíferos mundiales, no se encuentran nuevos yacimientos desde hace años, y ya estamos lejos de la mayor producción registrada. Es hora de cambiar de fuente energética, pero ¿qué hacer?. Pues los gobiernos lo tienen claro: El miedo.
El miedo ha funcionado siempre. Desde la época de las brujas, que en teoría “arruinaban las cosechas” si pasaban sobre tu sembrado – no señor, no era la miseria que había por culpa de pagar el diezmo o al señor feudal.. Entonces y solo entonces de repente descubrimos – oh, maravilla – el calentamiento global. Puesto que hay que convencer a los ciudadanos que compren coches híbridos, que ahorren energía, que reciclen. Es en ese instante cuando por fin se toman cartas en el asunto. Miedo a la subida de las mareas, miedo a las lluvias torrenciales. Y olvidamos que por ejemplo en el siglo XVI ya hubo una pequeña era glacial en Europa, más fría de lo normal., con nevadas y bajas temperaturas.
Además tenemos a 20.000 científicos que niegan que ésta sea la única razón. Y también hay otros que comentan que estamos a las puertas de una era glaciar.
Pero claro, ahí está Al Gore, con su película, premio Nobel de la Paz, pero olvidamos que bajo el gobierno de Clinton no hizo absolutamente nada contra el cambio climático, pero quedarse sin trabajo es otro problema, y Al Gore ha encontrado la solución en la especialización en medio ambiente.
El petróleo actualmente es un oligopolio. El omnipresente petróleo dominado por unas pocas manos, con ramificaciones en el poder – sin ir más lejos en la familia de Bush -. Y hasta hace poco el calentamiento global no existía. Los gobiernos hacían oídos sordos a este problema. La opinión pública siempre está mediatizada por las noticias que conseguimos, y estamos acostumbrados a la autonomía de los motores de gasolina, a su potencia y velocidad. Adoptar otra tecnología alternativa implicaría tener que volver “atrás” en el tiempo, menos tiempo de autonomía, menos potencia, menos velocidad. Y hay que tener en cuenta que aunque yo quiera una nueva tecnología limpia, si los gobiernos no ponen cartas en el asunto, no hay nada que hacer.
Pues bien, la guerra en Iraq y su pacificación ha sido un fracaso, pese a las dos intervenciones de padre e hijo. Por otro lado ya se han agotado el 50% de los recursos petrolíferos mundiales, no se encuentran nuevos yacimientos desde hace años, y ya estamos lejos de la mayor producción registrada. Es hora de cambiar de fuente energética, pero ¿qué hacer?. Pues los gobiernos lo tienen claro: El miedo.
El miedo ha funcionado siempre. Desde la época de las brujas, que en teoría “arruinaban las cosechas” si pasaban sobre tu sembrado – no señor, no era la miseria que había por culpa de pagar el diezmo o al señor feudal.. Entonces y solo entonces de repente descubrimos – oh, maravilla – el calentamiento global. Puesto que hay que convencer a los ciudadanos que compren coches híbridos, que ahorren energía, que reciclen. Es en ese instante cuando por fin se toman cartas en el asunto. Miedo a la subida de las mareas, miedo a las lluvias torrenciales. Y olvidamos que por ejemplo en el siglo XVI ya hubo una pequeña era glacial en Europa, más fría de lo normal., con nevadas y bajas temperaturas.
Además tenemos a 20.000 científicos que niegan que ésta sea la única razón. Y también hay otros que comentan que estamos a las puertas de una era glaciar.
Pero claro, ahí está Al Gore, con su película, premio Nobel de la Paz, pero olvidamos que bajo el gobierno de Clinton no hizo absolutamente nada contra el cambio climático, pero quedarse sin trabajo es otro problema, y Al Gore ha encontrado la solución en la especialización en medio ambiente.
viernes, 31 de octubre de 2008
¿Valen tanto las horas televisivas.?
Viendo según qué programas de televisión uno se pregunta realmente si la hora televisiva vale tanto dinero. Salvo para las empresas que colocan anuncios que han disminuido el tiempo medio de exposición, el coste de estos “programas” por llamarlos de algún modo es ínfimo. Pongamos varios ejemplos:
- Rellenar un programa televisivo con videos de Youtube, a veces con vídeos particulares que han sido colgados en Internet sin ánimo de lucro, a veces incluso con vídeos tomados desde móviles con una calidad pésima, o algún “gracioso” haciendo de las suyas ¿eso implica mérito? Pues lo están emitiendo para una audiencia potencial de 45 millones de personas.
- Haberle pagado a un champiñón que le ha salido a un famoso unos 3.000 euros para que cuente cómo se lo montó – montar de montaje más bien – con un conocido de un amigo de algún otro famosillo, en eternas sesiones de programa de unas tres horas de duración.
- Rellenar un programa con testimonios personales de gente que afirma que “no me gusta mi jefe” o “no me hablo con mi madre”, a cambio de 180 euros y un bocadillo, también en sesiones maratonianas.
- Programas nocturnos en los que quien llama “puede que gane” dinero en efectivo, cuando se ve a la legua que están amañados y que eso es como las antiguas tómbolas de las ferias de los pueblos.
¿Se ha perdido la teoría de la utilidad, en los que la gente pagaba más por lo que se creía que tenía un valor intrínseco?
- Rellenar un programa televisivo con videos de Youtube, a veces con vídeos particulares que han sido colgados en Internet sin ánimo de lucro, a veces incluso con vídeos tomados desde móviles con una calidad pésima, o algún “gracioso” haciendo de las suyas ¿eso implica mérito? Pues lo están emitiendo para una audiencia potencial de 45 millones de personas.
- Haberle pagado a un champiñón que le ha salido a un famoso unos 3.000 euros para que cuente cómo se lo montó – montar de montaje más bien – con un conocido de un amigo de algún otro famosillo, en eternas sesiones de programa de unas tres horas de duración.
- Rellenar un programa con testimonios personales de gente que afirma que “no me gusta mi jefe” o “no me hablo con mi madre”, a cambio de 180 euros y un bocadillo, también en sesiones maratonianas.
- Programas nocturnos en los que quien llama “puede que gane” dinero en efectivo, cuando se ve a la legua que están amañados y que eso es como las antiguas tómbolas de las ferias de los pueblos.
¿Se ha perdido la teoría de la utilidad, en los que la gente pagaba más por lo que se creía que tenía un valor intrínseco?
sábado, 25 de octubre de 2008
Endeudamiento familiar frente a los bancos.
Efectivamente, ya llevamos una buena temporada escuchando que el endeudamiento del español medio se ha venido incrementando de manera alarmante, pero ¿sabemos cuándo podemos solicitar un préstamo?. De manera sencilla, pensad que muchas veces las financieras y la banca puede que nos concedan el préstamo, pero que realmente nosotros no debamos meternos en más riesgos. Tres puntos básicos:
- Para la banca está claro: siempre que la cuota mensual de tu hipoteca supere el 50% aproximadamente de tus ingresos es una cantidad demasiado alta.
- Siempre que te financien más del 80% del valor de la compra – ojo, valor de compra y no de tasación – de tu vivienda se trata de un valor excesivo.
- Y siempre que no tengas un trabajo estable y fijo necesitarás avalistas.
lunes, 20 de octubre de 2008
Especulación, crisis inmobiliaria y atascos de tráfico en todas las épocas
Y es que somos muy egocéntricos. Creemos que todo se ha inventado en nuestra época. Todo lo que pasa es nuevo e inventado por nosotros.
1.- Crisis especulativa.
Pues resulta que las burbujas especulativas se han dado a lo largo de todas las épocas. Sin ir más lejos en el siglo XVII en los Países Bajos, y nada más y nada menos que con los tulipanes, por cuyos bulbos se llegaron a pagar auténticas fortunas. Sabemos que esas grandes cantidades de dinero suelen pagarse siempre por lo mismo: ostentación. La burbuja terminó como todas: llegó un momento en el que se puso a la venta una partida de bulbos que no fueron comprados, por lo que la oferta entró en pánico y comenzó a vender, y la demanda se disparó, las deudas para las compras de esos bulbos ahogaron a sus dueños, cosa que nos suena ya. Os recomiendo un libro de John Kenneth Galbraith que trata sobre esas actividades especulativas: “Breve historia de la euforia financiera”.
2.- Especulación inmobiliaria en la Antigua Roma.
Y no me refiero al incendio de Roma por Nerón, ya que a la vista de muchos historiadores no fue el artífice de la misma, antes bien aprovechó lo “diáfano” que había quedado Roma para plantar en medio su “Domus Aurea”, y de paso para evitar chismes acusar a la secta de los cristianos por haber incendiado Roma. Recordemos además que Nerón abrió su palacio para atender a los ciudadanos.
Me refiero a que en la propia Roma, capital del imperio, se produjo una subida de los precios y los alquileres, con casi un millón de almas en la ciudad. Determinados senadores y hasta el propio Craso que más adelante formará el famoso triunvirato con César y Pompeyo, tenían sus cuadrillas de albañiles, compraban viviendas que se incendiaban, recurrían al “mobbing” inmobiliario, inflaban los presupuestos.
Todo el que haya visitado algún museo sobre Roma habrá oído que existían bloques de apartamentos o “ínsula”, frente a las domus, los “cortijos de las afueras” vamos.
3.- Problemas de tráfico en Madrid en el siglo XVII.
Pues sí, he leído en National Geographic Historia en su número 58 que en el Madrid de los Felipes había problemas para circular en coche, y no sólo en la capital, sino en las ciudades más principales, incluso quedó prohibido su uso a la gente de baja estofa, para evitar los atascos.
1.- Crisis especulativa.
Pues resulta que las burbujas especulativas se han dado a lo largo de todas las épocas. Sin ir más lejos en el siglo XVII en los Países Bajos, y nada más y nada menos que con los tulipanes, por cuyos bulbos se llegaron a pagar auténticas fortunas. Sabemos que esas grandes cantidades de dinero suelen pagarse siempre por lo mismo: ostentación. La burbuja terminó como todas: llegó un momento en el que se puso a la venta una partida de bulbos que no fueron comprados, por lo que la oferta entró en pánico y comenzó a vender, y la demanda se disparó, las deudas para las compras de esos bulbos ahogaron a sus dueños, cosa que nos suena ya. Os recomiendo un libro de John Kenneth Galbraith que trata sobre esas actividades especulativas: “Breve historia de la euforia financiera”.
2.- Especulación inmobiliaria en la Antigua Roma.
Y no me refiero al incendio de Roma por Nerón, ya que a la vista de muchos historiadores no fue el artífice de la misma, antes bien aprovechó lo “diáfano” que había quedado Roma para plantar en medio su “Domus Aurea”, y de paso para evitar chismes acusar a la secta de los cristianos por haber incendiado Roma. Recordemos además que Nerón abrió su palacio para atender a los ciudadanos.
Me refiero a que en la propia Roma, capital del imperio, se produjo una subida de los precios y los alquileres, con casi un millón de almas en la ciudad. Determinados senadores y hasta el propio Craso que más adelante formará el famoso triunvirato con César y Pompeyo, tenían sus cuadrillas de albañiles, compraban viviendas que se incendiaban, recurrían al “mobbing” inmobiliario, inflaban los presupuestos.
Todo el que haya visitado algún museo sobre Roma habrá oído que existían bloques de apartamentos o “ínsula”, frente a las domus, los “cortijos de las afueras” vamos.
3.- Problemas de tráfico en Madrid en el siglo XVII.
Pues sí, he leído en National Geographic Historia en su número 58 que en el Madrid de los Felipes había problemas para circular en coche, y no sólo en la capital, sino en las ciudades más principales, incluso quedó prohibido su uso a la gente de baja estofa, para evitar los atascos.
jueves, 16 de octubre de 2008
Crisis económica
Es curioso cómo funcionan las cosas en el capitalismo. Al final y aunque suene a demagogia, la crisis la pagarán los de siempre, puesto que si inicialmente se privatizaron los beneficios, más tarde se han socializado las pérdidas.
Por una parte se pagará el pato de la subida hipotecaria, al euríbor actual, que pese a que el banco central haya rebajado el precio del dinero, como la liquidez es algo tan "preciado" para el sistema financiero actualmente, siguen prestándose a las mismas tasas - es decir, al euríbor - con lo que éste aún no ha bajado. Vaya por delante además que las hipotecas se revisan anualmente, con lo que aún quedan unos meses para pagar menos.
Por otro lado está los fuertes desembolsos de los países para garantizar la liquidez de los bancos, que también proceden de los ingresos por impuestos.
Y cómo no está la pérdida de viviendas embargadas, que han sido pagadas a precios inflados.
Y la CEOE propone que se flexibilice el mercado laboral, ¿quiere eso decir que la crisis la han creado los particulares? ¿hay que castigar a una persona que firmó una hipoteca a unos tipos que se han duplicado en los últimos años?.
Obviamente ha habido una burbuja inmobiliaria, pagando precios por vivienda jamás vistos. Y ésta se ha venido abajo una vez que los bancos han restringido la concesión de créditos, debido a la falta de liquidez - a menos recursos se mira mejor a quién conceder riesgos -. Dado que el especulador que incluso compraba sobre plano para vender de inmediato se servía de estos préstamos, y a veces comprometía muy poco capital en dicha compra, si salía mal perdía la vivienda, que a veces se había financiado hasta el 100% del valor más gastos. Por tanto no había pérdida importante.
La esperanza de venta ha sido otro problema, todos creíamos que "si no puedo pagarla la vendo". Y ahí los seres humanos somos un poco ilusos, creyendo que lo que se da en los últimos años se va a seguir dando. El gran mercado inmobiliario tenía un gran componente especulativo, de gente que sólo compraba para vender, sin añadir valor a la transacción.
Al final sucede como con Lola Flores, las grandes corporaciones nos dicen que "con que cada español ponga unos euros de pérdida se solucionaría el problema.
Cosa de hombres.
Por una parte se pagará el pato de la subida hipotecaria, al euríbor actual, que pese a que el banco central haya rebajado el precio del dinero, como la liquidez es algo tan "preciado" para el sistema financiero actualmente, siguen prestándose a las mismas tasas - es decir, al euríbor - con lo que éste aún no ha bajado. Vaya por delante además que las hipotecas se revisan anualmente, con lo que aún quedan unos meses para pagar menos.
Por otro lado está los fuertes desembolsos de los países para garantizar la liquidez de los bancos, que también proceden de los ingresos por impuestos.
Y cómo no está la pérdida de viviendas embargadas, que han sido pagadas a precios inflados.
Y la CEOE propone que se flexibilice el mercado laboral, ¿quiere eso decir que la crisis la han creado los particulares? ¿hay que castigar a una persona que firmó una hipoteca a unos tipos que se han duplicado en los últimos años?.
Obviamente ha habido una burbuja inmobiliaria, pagando precios por vivienda jamás vistos. Y ésta se ha venido abajo una vez que los bancos han restringido la concesión de créditos, debido a la falta de liquidez - a menos recursos se mira mejor a quién conceder riesgos -. Dado que el especulador que incluso compraba sobre plano para vender de inmediato se servía de estos préstamos, y a veces comprometía muy poco capital en dicha compra, si salía mal perdía la vivienda, que a veces se había financiado hasta el 100% del valor más gastos. Por tanto no había pérdida importante.
La esperanza de venta ha sido otro problema, todos creíamos que "si no puedo pagarla la vendo". Y ahí los seres humanos somos un poco ilusos, creyendo que lo que se da en los últimos años se va a seguir dando. El gran mercado inmobiliario tenía un gran componente especulativo, de gente que sólo compraba para vender, sin añadir valor a la transacción.
Al final sucede como con Lola Flores, las grandes corporaciones nos dicen que "con que cada español ponga unos euros de pérdida se solucionaría el problema.
Cosa de hombres.
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