Pues resulta que el economista es ese señor que sabe decirte una vez que sucede por qué ha sucedido. Ahora bien, de factor predictivo nada. Llevo intentando seguir un hilo coherente de cuándo terminará la dichosa crisis. Pues bien, ya he escuchado opiniones para todos los gustos: segundo trimestre del 2010, finales de 2010, para 2011 (sin especificar mes). El otro día escuché al Director de ICO (Instituto de Crédito Oficial), el señor Aurelio Martínez, en una conferencia televisada, afirmaba que aunque ya existían los traídos y llevados "brotes verdes" de la economía, en los índices adelantados de la economía parece ser que existen síntomas de mejora, sin embargo aún los datos reales tenderán a empeorar en los próximos meses - paro, PIB -. Es verdad que cualquier otro factor que se modifique - y es que en economía no pueden hacerse experimentos como en otras ciencias - puede influir en la marcha de los indicadores.
También he escuchado que la crisis durará tres años más, y también que nos faltarán 10 años hasta que lleguemos al mismo nivel de antes de la crisis. El paro continuará subiendo hasta el 18% hasta el año que viene, mucho más que nuestros socios europeos, la inflación bajando, lo cual tampoco es muy bueno, y recordemos que en las políticas monetarias se nos están acabando las opciones: los tipos se han bajado bastante, y se va acabando el margen, restaría la deuda y el coeficiente de caja bancario. Ojalá se equivoquen los datos.
sábado, 13 de junio de 2009
sábado, 2 de mayo de 2009
CUENTOS SOBRE REYES
Cuentan que existió una vez un rey - lástima de haber olvidado de quién se trataba - que siempre llevaba un consejero tras él, que de vez en cuando le susurraba al oído "recuerda quién eres", para evitar que éste se viera seducido por sus sueños de grandeza.
Cuentan también que otro rey, justo antes de ascender al trono, dejó mandado bajo pena de muerte que sus súbditos le recordaran siempre sus errores, a fin de evitar volver a cometerlos, de modo que su camino a la perfección como rey fuera absoluta. Lástima que este rey muriera en poco tiempo.
Pero también cuentan que la mayoría de reyes y emperadores flaquean ante el poder, el dominio sobre los hombres y la naturaleza, dan rienda suelta a sus pasiones... Hasta que son muertos o derrocados.
- Nerón, Calígula, Julio César, Luis XVI de Francia, Nicolás II de Rusia ...
Cuentan también que otro rey, justo antes de ascender al trono, dejó mandado bajo pena de muerte que sus súbditos le recordaran siempre sus errores, a fin de evitar volver a cometerlos, de modo que su camino a la perfección como rey fuera absoluta. Lástima que este rey muriera en poco tiempo.
Pero también cuentan que la mayoría de reyes y emperadores flaquean ante el poder, el dominio sobre los hombres y la naturaleza, dan rienda suelta a sus pasiones... Hasta que son muertos o derrocados.
- Nerón, Calígula, Julio César, Luis XVI de Francia, Nicolás II de Rusia ...
miércoles, 25 de marzo de 2009
La batalla de Cannas
realmente fue una buena contienda, cómo un enemigo a ultranza del imperio romano enseñó más que cualquier senador de su época. Los buenos enemigos generan muchos conocimientos.
Fue la batalla de Cannas de las que se estudian en los libros, cómo consiguió inutilizar a los soldados romanos al replegar el centro mientras con los flancos se realizaba una maniobra envolvente, y la caballería corría hacia la retaguardia enemiga, de forma que los enemigos se estorbaran unos a otros a la hora de luchar, y que sólo hubiera una línea de combatientes que pudiera hacerlo.
Ya demostró Hannibal su maestría en un viaje hacia la península itálica lleno de vicisitudes, y de lo que hablan que rompieron las piedras en el paso de los Alpes con vino caliente, hizo alianzas con las tribus allí asentadas y sin embargo no tomó Roma.
La única lectura que puede extraerse es que, pese a que su padre le hizo jurar odio eterno a aquella ciudad, aquel odio se transformó en respeto. Hannibal supondría que era del todo punto imposible tomar la ciudad eterna, lo cual consiguió el punto del subconsciente necesario para que Roma se rearmara y enviara un ejército a las mismas puertas de Cartago. No considerara conveniente o suficientemente pertrechado su ejército para enfrentarse al enemigo. Y fue Hannibal quien acabó sus días escondido y finalmente se suicidara para evitar caer en manos enemigas. En un alarde de ucronía sería curioso observar qué hubiera sucedido si realmente Hannibal hubiera tomado Roma, si sólo se hubiera tratado de un saqueo más al igual que el de los bárbaros, o si por el contrario hubiera cambiado la faz del imperio que dominó la tierra durante varios siglos.
sábado, 14 de febrero de 2009
REALIDAD Y FICCIÓN
¿Qué es la realidad?, mi realidad o la tuya, no existe “nuestra realidad”. Subjetividades individuales que nosotros sumamos, que ponemos en común a fuerza de pequeñas concesiones, como por ejemplo ¿qué color es ese? existen millones de tonalidades, pero realmente es un “azul” o un “rojo” y según con quien hablemos.
Para todas estas cosas el lenguaje se nos queda pequeño, obsoleto. Aunque es un edificio mutuo entre lenguaje y pensamiento, pensamiento y lenguaje, donde los pensamientos se van modelando a fuerza de palabras. Nuestros pensamientos se encuentran constreñidos en palabras, que debemos acompañar de contextos, de gestos, de caras…
La aparente sencillez del lenguaje es precio que corremos por la comunicación con el prójimo.
Para todas estas cosas el lenguaje se nos queda pequeño, obsoleto. Aunque es un edificio mutuo entre lenguaje y pensamiento, pensamiento y lenguaje, donde los pensamientos se van modelando a fuerza de palabras. Nuestros pensamientos se encuentran constreñidos en palabras, que debemos acompañar de contextos, de gestos, de caras…
La aparente sencillez del lenguaje es precio que corremos por la comunicación con el prójimo.
jueves, 22 de enero de 2009
LA CONFIANZA

Se fue enero, o casi. El euríbor está bajando a marchas forzadas, afortunadamente. El paro en Andalucía según los analistas de Unicaja puede llegar al 23% de la población activa a finales de año – un millón de parados -, o sea, uno de cada cinco andaluces en edad de trabajar no encontrará trabajo. ¡Virgencita, que me quede como estoy!.
Pues resulta que la Unión Europea ha desautorizado las palabras de Solbes, y la recuperación económica puede que comience a principios de 2010 y no a mediados de 2009. Según la UE, seremos los últimos en comenzar la recuperación económica. Con estos pronósticos se le quita a uno las ganas de todo. No es extraño que escuchando estas cosas la gente no consuma, por tanto no se dinamice el mercado pese a que Sebastián nos diga que consumamos productos españoles.
Por cierto ¿se han parado a pensar en qué se basa la economía?, no se basa en complicados mecanismos, siquiera en tecnología punta. Es sólo la CONFIANZA. Usted y yo solemos primero confiar en que nuestra moneda vale algo. Y desde los años 20 se abandonó el patrón de cambios oro – es decir, que la moneda se respaldaba desde los bancos centrales con una cantidad en oro, y era convertible. Pero debido a la gran cantidad de moneda que se puso en circulación tras la I Guerra Mundial se abandonó ese patrón. Entonces nuestra moneda ¿qué vale? Pues básicamente el valor lo determinamos en las relaciones diarias.
Las relaciones comerciales se basan en la confianza. Cuando esta confianza flaquea la gente se asusta y deja de mover su dinero. Y cierto es que vivimos tiempo difíciles, pero tampoco ayuda que la televisión machaque hasta la extenuación con la crisis económica. La crisis económica es una crisis de confianza.Si la elección de Obama sirve para devolver la ilusión y esa confianza perdida al mundo, bienvenido sea.
Pues resulta que la Unión Europea ha desautorizado las palabras de Solbes, y la recuperación económica puede que comience a principios de 2010 y no a mediados de 2009. Según la UE, seremos los últimos en comenzar la recuperación económica. Con estos pronósticos se le quita a uno las ganas de todo. No es extraño que escuchando estas cosas la gente no consuma, por tanto no se dinamice el mercado pese a que Sebastián nos diga que consumamos productos españoles.
Por cierto ¿se han parado a pensar en qué se basa la economía?, no se basa en complicados mecanismos, siquiera en tecnología punta. Es sólo la CONFIANZA. Usted y yo solemos primero confiar en que nuestra moneda vale algo. Y desde los años 20 se abandonó el patrón de cambios oro – es decir, que la moneda se respaldaba desde los bancos centrales con una cantidad en oro, y era convertible. Pero debido a la gran cantidad de moneda que se puso en circulación tras la I Guerra Mundial se abandonó ese patrón. Entonces nuestra moneda ¿qué vale? Pues básicamente el valor lo determinamos en las relaciones diarias.
Las relaciones comerciales se basan en la confianza. Cuando esta confianza flaquea la gente se asusta y deja de mover su dinero. Y cierto es que vivimos tiempo difíciles, pero tampoco ayuda que la televisión machaque hasta la extenuación con la crisis económica. La crisis económica es una crisis de confianza.Si la elección de Obama sirve para devolver la ilusión y esa confianza perdida al mundo, bienvenido sea.
sábado, 10 de enero de 2009
LA GENERACIÓN DE LA CRISIS. LA CRISIS DE UNA GENERACIÓN

Es curioso lo que sucede con nuestra generación. Somos aparentemente hijos de un “baby boom”, por lo tanto somos muchos. La publicidad nos ha descubierto hace relativamente poco tiempo. Saben que somos una generación imbuida de la televisión. Así que la publicidad que nos dirigen están llenas de guiños a nuestra infancia: Chanquete y la Abeja Maya, por citar algunos. Quizá porque saben que los sueños de la infancia rara vez se cumplen, para que nos sintamos felices recordando, sin plantearnos el mundo en el que vivimos.
Los contratos actuales también son una maravilla: tenemos por ejemplo la obra o servicio, que posibilita al empleador a despedir en cualquier momento. O trabajar sin contrato, o dejar parado el tiempo justo para no hacer fijo. Al incrementar la masa laboral se ha conseguido que se incremente la demanda de trabajo, y con ello se rebajen los salarios medios, ya que por la escasez de mano de obra se hubiera conseguido incrementar estos salarios.
Por otra parte, si bien es cierto que hoy día es más barato comprar cualquier bien de consumo – ropa, electrodomésticos – tenemos la “gran suerte” de que las viviendas se han disparado. Sólo tenemos que ver qué ha sucedido con los plazos de las hipotecas en los últimos años, o a alguien se le escapa que el mercado hipotecario antiguo se movía en torno a los 10-15 años – nuestro padres – para terminar en los 35 ó 40 años en los últimos tiempos, incluso alguna entidad ofrecía 50 años. siguiente con la guasa ¿para cuándo una hipoteca hereditaria?. El plazo para la compra de los coches también se ha incrementado hasta los 7 u 8 años. Claro exponente de la falta de medios de las economías para atender estos pagos, que por otra parte son los pagos más importantes en una economía doméstica.
Cuando se nos ocurrió comprar una vivienda, resulta que los precios de éstas se habían incrementado durante más de una década, por lo tanto los precios estaban completamente hinchados, pero ¡qué diablos! estamos hablando de tu vivienda habitual y había que comprarla, y no de esos especuladores que de manera artificial han conseguido que tener una vivienda sea algo de lujo. Pero resulta que con esos tipos tan bajos y la bonanza económica, a todo el mundo le dio por invertir en ladrillos.
Pero no contenta la economía con eso, resulta que llevamos cuatro años de subidas del euríbor – del 2,20 a finales de 2004 al 5,38 en noviembre de 2008 -, y por ende del IRPH y del BPT y de cualquier índice que se utilice para el cálculo de hipotecas o préstamos. Esas subidas, que eran totalmente inesperadas, han conseguido que las economías domésticas que ya de por sí se hallaban completamente endeudadas, por esos famosos coches y viviendas que comentamos arriba, y que suponen un porcentaje obscenamente importante de la nómina mensual, han desestabilizado nuestros cálculos. Súmenle la precariedad laboral actual, el que los cálculos cuando compras una vivienda se hacen “al límite”, que en aquel momento las economías domésticas no tenían dinero ahorrado pero igualmente compraron su vivienda… Una estimación de volver a la situación de antes de la crisis, mínimo de diez años.
Comparemos que por fin se ha “conseguido” que una generación empeore su estatus económico respecto de sus padres. Intentemos aguantar este año sin hacer grandes cosas.
Aunque en unos años todo esto se habrá olvidado y volveremos a lo mismo.
Los contratos actuales también son una maravilla: tenemos por ejemplo la obra o servicio, que posibilita al empleador a despedir en cualquier momento. O trabajar sin contrato, o dejar parado el tiempo justo para no hacer fijo. Al incrementar la masa laboral se ha conseguido que se incremente la demanda de trabajo, y con ello se rebajen los salarios medios, ya que por la escasez de mano de obra se hubiera conseguido incrementar estos salarios.
Por otra parte, si bien es cierto que hoy día es más barato comprar cualquier bien de consumo – ropa, electrodomésticos – tenemos la “gran suerte” de que las viviendas se han disparado. Sólo tenemos que ver qué ha sucedido con los plazos de las hipotecas en los últimos años, o a alguien se le escapa que el mercado hipotecario antiguo se movía en torno a los 10-15 años – nuestro padres – para terminar en los 35 ó 40 años en los últimos tiempos, incluso alguna entidad ofrecía 50 años. siguiente con la guasa ¿para cuándo una hipoteca hereditaria?. El plazo para la compra de los coches también se ha incrementado hasta los 7 u 8 años. Claro exponente de la falta de medios de las economías para atender estos pagos, que por otra parte son los pagos más importantes en una economía doméstica.
Cuando se nos ocurrió comprar una vivienda, resulta que los precios de éstas se habían incrementado durante más de una década, por lo tanto los precios estaban completamente hinchados, pero ¡qué diablos! estamos hablando de tu vivienda habitual y había que comprarla, y no de esos especuladores que de manera artificial han conseguido que tener una vivienda sea algo de lujo. Pero resulta que con esos tipos tan bajos y la bonanza económica, a todo el mundo le dio por invertir en ladrillos.
Pero no contenta la economía con eso, resulta que llevamos cuatro años de subidas del euríbor – del 2,20 a finales de 2004 al 5,38 en noviembre de 2008 -, y por ende del IRPH y del BPT y de cualquier índice que se utilice para el cálculo de hipotecas o préstamos. Esas subidas, que eran totalmente inesperadas, han conseguido que las economías domésticas que ya de por sí se hallaban completamente endeudadas, por esos famosos coches y viviendas que comentamos arriba, y que suponen un porcentaje obscenamente importante de la nómina mensual, han desestabilizado nuestros cálculos. Súmenle la precariedad laboral actual, el que los cálculos cuando compras una vivienda se hacen “al límite”, que en aquel momento las economías domésticas no tenían dinero ahorrado pero igualmente compraron su vivienda… Una estimación de volver a la situación de antes de la crisis, mínimo de diez años.
Comparemos que por fin se ha “conseguido” que una generación empeore su estatus económico respecto de sus padres. Intentemos aguantar este año sin hacer grandes cosas.
Aunque en unos años todo esto se habrá olvidado y volveremos a lo mismo.
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